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Generalidades
Contramarcas en las monedas de Hispania Antigua

 

GENERALIDADES
Contramarcas en las monedas de Hispania Antigua

La estampación de contramarcas sobre las monedas de bronce es un fenómeno común en el mundo antiguo del que no fue ajeno la abundante amonedación de Hispania Antigua. (Ver: "Marcas, contramarcas y reacuñaciones en las monedas de la Antigüedad").

El contramarcado es una forma rápida y barata de convertir monedas foráneas en propias, reteniendo las piezas para circular en el ámbito del que las resella. En otros casos fue una operación para devaluar o legalizar piezas muy gastadas, ya que el valor de una moneda puede verse modificado o su uso revalidado mediante estos resellos; pero la función del contramarcado debió ser mucho más amplia, hay multitud de resellos presentes en Hispania (se conocen más de 200 tipos), y de muchos de ellos desconocemos aún su origen o significado.

De todos los periodos monetarios de la Hispania romana, es durante la dinastía Julio-Claudia cuando se observa la mayor variedad y cantidad de monedas reselladas, sin duda debido al cierre de las cecas occidentales, ya que el suministro de moneda fue decreciendo paulatinamente entre los reinados de Augusto y Claudio. Ver cronología de las monedas provinciales romanas de Hispania sobre las que aparecen algunas de las contramarcas más frecuentes. Es de destacar que similar fenómeno se dio en el resto de las Provincias limítrofes del Imperio.

Las monedas romanas contramarcadas son en su mayoría unidades/ases pertenecientes a Augusto y Tiberio, y en mucho menor medida de Claudio. Los resellos tienen casi siempre un carácter local, no se hace referencia a victorias imperiales o cambios de titulatura del emperador. Sin embargo, hay que hacer notar que Hispania parece ser la provincia que antes se inicia en el hábito de las contramarcas, pues tenemos ejemplos de monedas reselladas a principios del siglo I a.C., es decir, casi 100 años antes que en el resto del mundo romano. Las últimas contramarcas hispanorromanas corresponden a la época de Nerón, cuando ya todos los talleres monetarios hispanos habían sido cerrados.

Gran parte de las contramarcas utilizan caracteres o símbolos latinos, existen algunas con signos ibéricos y púnicos, pero solo conocemos un tipo de resello que parece utilizar el griego (ver as de Tiberio mostrado al final de esta misma página). Los tipos de marcas son muy variadas y difíciles de sistematizar, si bien se suelen diferenciar por su objetivo y significado en clasificaciones de este tipo:

  • 1.- Contramarcas legionarias que se utilizaron en un contexto militar, seguramente para indicar la propiedad de la moneda, como la cabeza de águila presente sobre todo en las monedas de Calagurris y Turiaso, el jabalí asociado a la Legio X Gemina sobre monedas de Clunia, la punta de lanza de la Legio VI Victrix y una especie de herradura presente en Cascantum (¿Legio IIII Macedonica?).

Los resellos LX  y X (Legio X Gemina), LA  (¿Legio V Alaudae?) y L.VI (Legio VI Victrix) también son marcas legionarias. En algunos casos este tipo de contramarcas incluyen un nombre personal y se consideran como marcas de donaciones, pero en Hispania no aparecen nombres personales junto a las marcas legionarias, por lo que se cree que la necesidad de mantener dinero circulante en los campamentos militares, fue la principal causante de estas contramarcas.

Es de destacar la coincidencia de este tipo de contramarcas militares en las cecas del curso medio del río Ebro. La cabeza de águila aparece en emisiones de: ceca del NO, Clunia, Calagurris, Graccurris, Cascantum, Turiaso, Osca, Caesaraugusta, Lepida-Celsa, Bilbilis, Ercavica, Segobriga, Emerita, Emporiae, Colonia Patricia, Colonia Romula, Carthago Nova y Caesarea (Mauretania), mientras que la marca LA está presente en: Calagurris, Turiaso, Caesaraugusta, Celsa, Bilbilis, Ercavica, Colonia Patricia, Saguntum, Segobriga, Carthago Nova, y algo similar sucede con el resto de contramarcas militares.

Ver artículo: Una moneda singular: AE norteafricano contramarcado con la "cabeza de águila" de la Tarraconense.

  • 2.-- Resellos que indican el nuevo valor adquisitivo de la pieza, al ser revalorizada o devaluada: AS, SE (semis), DV / DVP (dupondius), o incluso para desmonetizar las piezas y convertirlas en téseras. Sin embargo, este tipo de marcas tan corrientes en otras provincias romanas, no parecen encontrarse en Hispania, en su lugar tenemos: DS y DX.
  • 3.- Contramarcas que sirven para revalidar un numerario ya en circulación, bien ampliando la validez de monedas muy gastadas con: B / ON / BON (Bonum) y P / PRO (Probatum), o legalizándolas de alguna forma mediante DD (Decreto Decurionum), PR (Populus Romanus), TI (Tiberio), NCAPR (Nero Caesar Augustus Probatum), etc.
  • 4.- Contramarcas cívicas que reproducen el nombre abreviado de la ciudad: TVR (Turiaso), CAS (Cascantum), MS (Municipium Saguntum), GRA (Graccurris), 'šd' (Asido), etc., en algún caso para autentificar la pieza, pero la mayoría de las veces deben de ser un simple intento de recuperación del numerario por parte de los municipios.
  • 5.- Marcas censales o de contabilidad, utilizadas como numerales o marcas de tesorería: A, B, etc.
  • 6.- Resellos mineros que se marcan no sólo en monedas o plomos monetiformes, sino también en las herramientas y utillaje de los ámbitos mineros: SS (¿Societas Sisaponensis?), SC (¿Societas Castulonensis?).
  • 7.- Contramarcas particulares, utilizadas por personas o entidades comerciales (agrícolas, pesqueras, etc.), efectuadas de forma muy artesanal, casi con el carácter de graffiti.
  • 8.- Troqueles lisos para damnatio memoriae. Solamente existe un caso en Hispania, el del borrado del nombre de Sejano en los ases de Tiberio de Bilbilis. (Si bien esto no puede considerarse realmente una contramarca).
  • 9.- Otras marcas, para efectuar donaciones (congiarium) u otras funciones cuyo significado es incierto o nos es desconocido. Por ejemplo, la contramarca circular mostrada a la derecha, presente en el anverso de un semis de Carthago Nova.

Las marcas o punzones que aparecen en las monedas de plata debieron de tener principalmente la función de detección de las piezas falsas (forradas). Se trata de marcas de control / prueba de los nummularii (cambistas encargados de separar de la circulación las monedas falsas) por lo que no son contramarcas propiamente dichas. Es frecuente observar estas marcas sobre los denarios republicanos del siglo I a.C. (a menudo gastados por el uso), por lo en este caso se harían en época preimperial y - tras la separación de las forradas - tendrían el sentido de revalidación del numerario. También se observan a menudo en los denarios imperiales, como el denario de Augusto mostrado a la izquierda.

El denario ibérico no acostumbra a presentarse marcado porque ya estaba prácticamente fuera de circulación en la época en que era más frecuente la aplicación de marcas de banquero. De todas formas, en el tesorillo de Albacete aparecieron marcas de prueba en 39 denarios republicanos de los 120 encontrados, en 10 de los 80 denarios de Augusto, y sobre 20 denarios ibéricos de Bolskan de un total de 80. Es decir, que el fenómeno de las marcas de prueba o control sobre la plata era independiente del tipo de moneda.

La variedad de estas marcas de banquero es enorme, sin mayor significación aparente que la indicada, la realidad es que hoy en día permanecen en su gran mayoría indescifradas. A modo de ejemplo se muestran las marcas aparecidas en el tesorillo de Linares, un conjunto de denarios republicanos del siglo I a.C. en el que aparecen el 36% de las piezas marcadas con uno o varios de estos signos.

No obstante debieron existir otras razones, quizás recuentos; el denario de a.ŕ.e.ko.ŕ.a.ta que figura a la derecha está escasamente circulado y presenta un círculo con glóbulo (interpretado como el signo ibérico ku y probablemente aplicado en la propia ceca) que es muy similar al símbolo presente detrás del busto de esta misma emisión celtibérica de principios del siglo I a.C.

Sobre las monedas de plata lo habitual es encontrarnos marcas de prueba, pero en la moneda de Arekorata citada, así como en algunos otros escasos ejemplos -como la rueda sobre un denario de Bolskan o el signo ku de Bentian- también podríamos hablar de contramarcas; aunque realmente desconocemos su función y/o significado. (Ver foro de Denarios.org)

 

 

Contramarcas en las emisiones monetarias griegas o sus imitaciones ibéricas

Los griegos no acuñaron bronces en nuestra Península, por lo que, tanto sus monedas, como las imitaciones ibéricas, son ajenas al fenómeno del contramarcado. Tampoco se utilizó el alfabeto griego o greco-ibérico para realizar contramarcas, tan solo conozco algunas emisiones hispanorromanas del valle del Ebro, que presentan en su reverso una contramarca (RPC 96) que se asemeja a la letra Є (epsilon).

Las marcas de control / prueba, realizadas por los nummularii sobre las monedas de plata, son más propias de los siglos I a.C. y I d.C. por lo que tampoco aparecen en estas tempranas acuñaciones.

 

 

Contramarcas en las monedas de influencia feno-púnica

Las contramarcas con escritura feno-púnica y neo-púnicas son escasas, se conocen los signos b'b'l (de los ciudadanos) sobre monedas de Asido, p'lh en una moneda de Gadir / Gades, 'šd' (Asido) sobre ases de la celtiberia (Sekaisa y Okalakom) y tgylt sobre de algunos ases de Tiberio de Acci. Esta última contramarca (APRH 167) pone en evidencia la perduración del alfabeto neopúnico en fechas tardías, pues se trata de una moneda que debió contramarcarse en época de Claudio.

Los hispano-cartagineses no contramarcaron sus monedas. No hay contramarcas específicas sobre las monedas hispano-cartaginesas, aunque existe alguna contramarca hispánica sobre los bronces hispano-cartagineses, puesto que en las cecas se marcaban las monedas sin mayor distinción. (Ver un ejemplo de moneda cartaginesa seguramente contramarcada en Hispania). Las marcas de control / prueba, realizadas por los nummularii sobre las monedas de plata, son propias de los siglos I a.C. y I d.C. por lo que tampoco aparecen en las tempranas acuñaciones de plata hispano-cartaginesas.

Existen, sin embargo, algunas contramarcas con símbolos, letras latinas e incluso caracteres ibéricos sobre las monedas de bronce feno-púnicas. Entre ellas tenemos:

- Hay más de 15 tipos de contramarcas en el numerario gaditano -la mayoría de difícil interpretación- entre las que sobresalen: la estrella de seis puntas que es la contramarca de Gades más antigua; el delfín, que es la marca más abundante en esta ceca; las letras SA / SAE que también aparecen en téseras, precintos y ánforas, por lo que se han sido relacionadas con alguna sociedad local de pesca, salazones, minería, agricultura o tal vez con el ejército, y las letras SITT que han aparecido en monedas de Gades que circulaban lejos de la ciudad, en Cirta (Numidia).

- En monedas de Ebusus se conoce una cabeza femenina galeada, sin paralelos con ninguna otra ceca hispana, pero similar a las que se utilizan en el mundo púnico y griego extrapeninsular.

- Las monedas de Malaca tienen dos tipos de resellos con punzones circulares de significado incierto, uno de ellos recuerda al signo ibérico ko y el otro es circular, presentando distintos aspectos según la zona del campo donde se impacta.

- Existen monedas de Abdera con un signo X en forma de aspa (RPC 10), similar a la letra ibérica ta, dentro de una depresión cuadrada con puntos a los lados que se asocia a la Legio X y probablemente sirvió para revalidar las piezas en época de Claudio. En el anverso de otras monedas de Abdera aparecen las letras ibéricas ta ka punzonadas (APRH 168), lo que pone en evidencia la perduración del alfabeto ibérico en fechas tardías, pues se trata de un as de Tiberio que debió contramarcarse en época de Claudio. Las letras COER, que están grabadas en un punzón rectangular sobre una moneda de esta ceca (según un antiguo dibujo publicado por Sestini), han sido explicadas por Guadán como una mala copia de CAESAR.

- En monedas tardías de Sexs se documenta la contramarca DD, interpretada generalmente como Decreto Decurionum.

- En una rara emisión de Lascuta encontramos un resello descrito como GISCO por García-Bellido (2001: 265) y como DESCOI por G. Cores (2017: 66). Sin embargo, en el ejemplar mostrado a la derecha parece leerse claramente DISCOI.

 

 

Contramarcas en la amonedación ibérica, celtibérica, berona y vascona

Las contramarcas con escritura ibérica son escasas, se conocen una H (supuesto carácter "o" ibérico) sobre monedas de Orosis (G 124), los signos l.e.s.e sobre Kelse, a.r.ta.u / ba.l en Untikesken y m / u sobre Sekobirikes. Además, algunas monedas hispanorromanas de Abdera presentan un signo X (RPC 10) en forma de aspa, similar a la letra ibérica ta, y en el anverso de otra moneda de Abdera aparecen las letras ibéricas ta ka punzonadas (APRH 168), lo que pone en evidencia la perduración del alfabeto ibérico en fechas tardías, pues se trata de un as de Tiberio que debió contramarcarse en época de Claudio.

También son escasas las marcas en escritura feno-púnicas e incluso las latinas, sobre monedas ibéricas. La única marca feno-púnica conocida es la 'šd' (Asido) sobre ases de la celtiberia (Sekaisa y Okalakom) y entre las latinas destacan los resellos mineros SC y SS sobre monedas de Kese, las letras LA, VA, CR o R en Kelse y la contramarca VA en Bilbilis.

Entre los pocos símbolos utilizados tenemos: la rueda de Arekoratas, la lúnula o torques de Belikiom, Sekaisa, Sekia  y Tamaniu, así como las estrellas de Kese.

Un punzón circular con un glóbulo central está impreso sobre distintos valores de plata y bronce ibéricos (Bilbilis, Arekorata, Baskunes, Sekobirikes, Sekaisa, Kelse, Konterbia Karbika). En algunos casos, podría tratarse del signo silábico ku, presente en la inicial de Kueliokos.

Sobre las monedas de plata lo habitual es encontrarnos marcas de prueba, pero en los denarios con punzón circular y glóbulo central de Arekorata, Sekobirikes, etc. así como en algunos otros escasos ejemplos -como la rueda sobre un denario de Bolskan- tal vez podríamos hablar de contramarcas; aunque realmente desconocemos su función y/o significado.

 

 

Contramarcas en las monedas hispanorromanas
(Periodo republicano y imperial)

De todos los periodos monetarios de la Hispania romana, es durante la dinastía Julio-Claudia cuando se observa la mayor variedad y cantidad de contramarcas, coincidiendo con el mismo fenómeno en el resto del Imperio. Ver cronología de las monedas provinciales romanas de Hispania sobre las que aparecen las contramarcas más frecuentes. Sin embargo, hay que hacer notar que Hispania parece ser la provincia que antes se inicia en el hábito de las contramarcas, pues tenemos ejemplos de monedas reselladas a principios del siglo I a.C., es decir, casi 100 años antes que en el resto del mundo romano.

Las contramarcas aplicadas sobre la moneda provincial hispánica presentan una gran diversidad, P. P. Ripollès enumera 181 tipos en el libro: "Las acuñaciones provinciales romanas de Hispania" (Madrid, 2010), pero lo cierto es que desconocemos el origen o significado de gran parte de ellas. Prácticamente siempre se utilizan caracteres o símbolos latinos, los signos ibéricos ta.ka sobre el anverso de un as de Tiberio de Abdera, y la leyenda neo-púnica tgylt, que se encuentra sobre el anverso de algunos ases de Tiberio de Acci, constituyen una clara excepción.

Solamente he encontrado documentada una contramarca con supuestos caracteres griegos (RPC 96) en las monedas de Hispania. Ver el resello que parece corresponder a la letra épsilon o el numeral griego cinco (Є) en la moneda mostrada a la derecha.

Normalmente las contramarcas se estampan sobre los ases, aunque en ocasiones podemos encontrar algún resello sobre sestercios, dupondios o semises. (Este cuadrante de Emerita constituye sin duda una excepción).

Las últimas contramarcas sobre monedas hispanorromanas corresponden a la época de Nerón, cuando todas las cecas hispanas ya habían sido cerradas.

 

 

Contramarcas en las emisiones romanas

Las contramarcas o resellos hispánicos sobre bronces romanos (republicanos o imperiales) son relativamente escasas, si bien aparecen con más frecuencia en sus imitaciones hispanas (ver imitaciones 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7). Como ejemplos tenemos varios ases republicanos anónimos (ver ases 1 - 2 - 3 - 4), algunas monedas imperiales de Augusto (ver sestercios 1 - 2 - 3 y ases 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12), un sestercio de Calígula y tres sestercios de Claudio 1 - 2 - 3, siendo todas ellas monedas acuñadas en Roma pero con contramarcas presumiblemente hispánicas.

Existe además un sestercio de Augusto acuñado en Roma (RIC 374) contramarcado con la abreviatura SAL (Salacia), citado por L. Amela Valverde (2004: 248).

Las marcas de control / prueba, realizadas por los nummularii sobre las monedas de plata, son encontradas con asiduidad en las monedas imperiales, cumpliendo la importante función de detección de piezas falsas (forradas).

 

 

Contramarcas hispánicas en otras monedas foráneas y
contramarcas extrapeninsulares sobre monedas hispánicas

Ambos casos son relativamente excepcionales, pocas contramarcas hispánicas se encuentran sobre monedas acuñadas fuera de nuestra Península, y menos aún podemos ver monedas hispánicas contramarcadas fuera de Hispania. De todas formas, entiendo que son dos temas importantes ya que la información que podemos extraer de estas monedas contramarcadas sobre rutas comerciales o movimientos de tropas puede ser realmente interesante.

García-Bellido (1999: 57) nos indica que no ha sido encontrada ni una sola moneda contramarcada con la abundante cabeza de águila en las excavaciones de los campamentos romanos de Germania, y sin embargo sí que se encontraron monedas acuñadas en Hispania en trece de dichos campamentos. Ver mapa del "Diccionario de Cecas" de esta misma autora (2001: 174). Esto parece indicar que la circulación de las monedas contramarcadas hispánicas era un fenómeno muy local.

Veamos algunos ejemplos de contramarcas hispanas sobre monedas foráneas: un calco cartaginés seguramente contramarcado en Hispania, un as de Tingi con la contramarca gaditana COL, dos ases de Lugdunum: uno con la contramarca CAS de Cascantum y otro con cabeza de águila, un as de Nemausus también con cabeza de águila, otro as de Nemausus con la contramarca "dD" y el interesante ejemplar de Caesarea que figura a la izquierda. (Ver artículo: Una moneda singular: AE norteafricano contramarcado con la "cabeza de águila" de la Tarraconense). Todas estas monedas debieron haber circulado por la península Ibérica, puesto que presentan contramarcas hispánicas.

 Ejemplos de contramarcas foráneas sobre monedas hispánicas son: los ases de Calagurris y Caesaraugusta, contramarcados en las Galias con SPQ y SPQR respectivamente (ver página 103 del artículo: "Contramarcas de CALAGVRRIS IVLIA NASSICA"), el semis de Caesaraugusta contramarcado en Germania Inferior con IMP (Ver: García-Bellido, 2004: 127, nº 18), y un denario de Vespasiano atribuido a Tarraco que presenta una contramarca oriental IMP VES (ver artículo: "A countermarked denarius of Vespasian from Spain").

Otros ejemplos parecen ser estos ases de: Gadir 1 - 2 - 3 - 4 con las contramarcas SITT (?) y TTGN (?) que han sido interpretadas como propias de la ciudad norteafricana de Cirta (?), y el semis de Ebusus mostrado a la derecha, que presenta una contramarca del tipo cabeza de Atenea (?) que debe de ser extrapeninsular.

 

 

Errores en contramarcas

El proceso del contramarcado era relativamente sencillo, por lo que -a diferencia de las acuñaciones antiguas- presenta pocos errores. Ver: "Errores y defectos en la numismática antigua".

Entre estos escasos errores, podemos ver contramarcas "repintadas", es decir, contramarcas aplicadas varias veces moviendo el punzón, como es el caso del ejemplo de Bilbilis mostrado más arriba, y también nos encontramos punzones mal grabados como el de la moneda de Iulia Traducta también mostrada más arriba. (Los punzones, al igual que los cuños, siempre debían de ser grabados en "negativo" para que al aplicarlos presentaran el aspecto deseado, pero en algunas ocasiones lo hacían erróneamente y el resultado era que las leyendas y/o los dibujos quedaban plasmados invertidos, en la orientación contraria.

 

 

Contramarcas singulares

Las contramarcas más llamativas de esta sinopsis son seguramente las que se efectuaron muchos siglos después de haberse acuñado las monedas (ver ejemplos: 1 - 2 - 3, aunque en realidad deben de ser errores, resellados fraudulentos, o pruebas de punzones, puesto que en Castilla nunca se reglamentó el resellado de monedas obsoletas. Ver: "Marcas, contramarcas y reacuñaciones en las monedas de la Antigüedad".

No menos interesante es el as de Tiberio acuñado en Emerita y utilizado para una prueba de punzón casi 18 siglos después, (aunque realmente no es una contramarca sino una curiosa marca). Ver artículo: "Una moneda singular: ¿Cuántos siglos separan al emperador de su león rampante?"

Mención especial merecen también las piezas contramarcadas repetidamente con un pequeño cuño "CR", que se detallan en el siguiente artículo: Dos piezas singulares: Un enigmático uso de la contramarca "CR".

 

Contramarcas falsas

Desafortunadamente, siempre es necesario tener en cuenta el tema de las falsificaciones y las contramarcas no son ajenas a ellas. Ver: "Marcas y contramarcas falsas".

Cierto es que -en general- al ser las monedas contramarcadas poco apreciadas por los coleccionistas, bien por su habitual mal estado o bien porque la contramarca se considera más bien un defecto, este tipo de monedas (al igual que ocurre con las monedas forradas) no es objetivo habitual de los falsarios. Sin embargo, como era de esperar, hay que andarse con cuidado ya que contramarcas falsas... haberlas, haylas.

Unos simples ejemplos lo constituyen las monedas mostradas más arriba (todas ellas vendidas en eBay.es):

  • As de Ulia muy gastado al que grabaron las letras S C en su anverso para ver si picaba alguno. (Y picaron).

  • As de Castulo burdamente manipulado con una letras supuestamente ibéricas.

  • Un común as de Claudio de imitación hispánica (Hispania, mediados del siglo I d.C.), al que se le han grabado las letras ke.s.e (una contramarca que no existe) en un claro intento de revalorizar la pieza.

Más información sobre las falsificaciones puede verse en: "¡Ojo con las falsificaciones!"

 

 


CONTRAMARCAS  HISPÁNICAS
Introducción Bibliografía y links Láminas
I.- Animales y personas II.- Objetos, símbolos y marcas
III.- Letras simples IV.- Varias letras V.- Varias letras anexadas
Galería de contramarcas hispánicas (por cecas):
I (A - Cal)   |    II (Car - Cu)   |    III (D - G)   |    IV (I - K)   |    V (L - Sa)   |    VI (Se - U)
Monedas hispánicas contramarcadas:
I.- Siglo II a.C.      |     II.- Siglo I a.C.      |     III.- Siglo I d.C.