¿ES FALSO MI DENARIO?
Guía para la autentificación de las monedas de plata de la Antigüedad

Capítulo 17b
ASPECTO GENERAL DEL CANTO (II)
 

CANTOS DE MONEDAS AUTÉNTICAS

Ahora que hemos adquirido un poco de práctica viendo algunos de los signos característicos que aparecen en los cantos de las monedas falsas, vamos a fijarnos en un grupo de monedas auténticas. Como podremos ver a continuación, su diversidad es tal que puede resultar desalentador; sin embargo vamos a intentar fijar una serie de puntos en los que fijarnos para determinar que un canto corresponde a una moneda auténtica:

1.- Que no presente ninguno de los signos de falsedad (bordes demasiado afilados, presencia de la línea central del molde, señales de retoques y pulidos, agujeros y huecos anómalos o aspecto de acuñación moderna).

2.- Que su espesor no sea excesivamente uniforme a lo largo de todo el perímetro.

3.- Que en algún punto de ese perímetro el canto adquiera un perfil inclinado tal y como se muestra en el siguiente dibujo:

La mayoría de los denarios auténticos suelen, en algún punto de su canto, mostrar un cierto adelgazamiento como el que se muestra en la imagen de la derecha, que correspondería a una moneda vista de canto.

Puesto que las siguientes fotografías han sido tomadas de frente, y están en dos dimensiones, será difícil apreciar este fenómeno que, sin embargo se repite en muchas de ellas. Para una mayor comprensión, lo especificaremos como "inclinación del perfil" cada vez que se presente.

Aunque por sí solo no garantice nada, su hallazgo deberá hacernos pensar que nos hallamos ante una moneda auténtica. Tengamos muy en cuenta este punto.

4.- Que aparezcan grietas.

5.- Que su nivel de desgaste y su tono sea coherente con el del resto de la moneda.

     

Imagen 17.30.  Denario auténtico de Gordiano III. Inclinación del perfil en la cuarta. Colección GS.

     

Imagen 17.31.  Denario auténtico de Maximino. Inclinación del perfil en la segunda. Colección GS.

     

Imagen 17.32.  Denario auténtico de Geta. Inclinación del perfil en la última. Colección GS.

     

Imagen 17.33.  Denario auténtico de Cómodo. Inclinación del perfil en la primera y en la segunda. Colección GS.

     

Imagen 17.34.  Denario auténtico de Alejandro Severo. Inclinación del perfil en la segunda. Colección GS.

     

Imagen 17.35.  Denario auténtico de Maximino. Inclinación del perfil en la segunda. Colección GS.

     

Imagen 17.36.  Denario auténtico de Gens Tituria. Colección GS.

     

Imagen 17.37.  Antoniniano auténtico de Gordiano III. Inclinación del perfil en la segunda. Colección GS.

     

Imagen 17.38.  Denario auténtico de Gens Poblicia. Colección GS.

     

Imagen 17.39.  Denario auténtico de Antonino Pío. Colección GS.

     

Imagen 17.40.  Denario auténtico de Faustina. Colección GS.

     

Imagen 17.41.  Denario auténtico de Adriano. Inclinación del perfil en la tercera y la cuarta. Colección GS.

Para concluir este capítulo, veamos un ejemplo de falsificación en un denario serrato. Tal y como se puede apreciar en el primer grupo de imágenes correspondientes a un denario serrato falso por fundición, el denario ha sido cortado en cada uno de sus dientes para darle mayor realismo, ya que posiblemente el resultado obtenido no era demasiado creíble. Ese acabado, realizado con un objeto muy cortante, no es natural y difiere mucho del que podemos esperar en un denario serrato auténtico.

   

Imagen 17.42.  Denario falso fundido de Gens Claudia. Colección Citrus.

Este retoque posterior a la obtención de la copia fundida, se aprecia aún mejor cuando vemos la moneda de perfil. Tal y como vemos en la imagen inferior, parte de la moneda ha sido cortada para darle mayor aspecto de autenticidad.

Imagen 17.43.  Denario falso fundido de Gens Claudia. Colección Citrus.

Por el contrario, en un denario serrato auténtico como el que mostramos a continuación, cada uno de los dientes se ve con un acabado natural, con buen relieve y sin retoques.

   

 
 

Imagen 17.44.  Secuencia de cinco fotografías del canto de un denario auténtico serrato de Gens Annia. Colección GS.

En resumen; el estudio del canto de una moneda es una de las partes de mayor importancia en los protocolos de trabajo para autentificarla, con él muchas veces seremos capaces de descartar algunas de nuestras piezas, y otras obtendremos un mayor convencimiento acerca de su autenticidad. En cualquier caso, nunca debemos olvidar estudiarlo en toda su longitud y anotar cualquier signo sospechoso que en él aparezca por insignificante que nos parezca.

 

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