¿ES FALSO MI DENARIO?
Guía para la autentificación de las monedas de plata de la Antigüedad

Capítulo 18
"DEDO EN LA MANTEQUILLA"
 

Vamos a hablar en este último capítulo de un signo menor, con muy poca importancia y casi anecdótico, pero aun así no hemos querido dejarlo olvidado ya que hemos tenido ocasión de hallarlo en varias ocasiones mientras estudiábamos las monedas falsas empleadas para esta guía.

Se trata de algo que hemos bautizado como "dedo en la mantequilla", puesto que esa es la imagen que nos viene a la cabeza al verlo al microscopio o a través de la lupa.

Imagen 18.1.  Denario falso fundido de Augusto con "dedo en la mantequilla". Colección Dagonco.

Tal y como podemos ver en la parte central de la fotografía superior, correspondiente a un denario falso fundido, el campo presenta una especie de surco con un engrosamiento en su parte inferior. Esa señal recuerda a algo que haya sido arrastrado sobre una superficie blanda, y su origen muy posiblemente esté relacionado con algún error durante el proceso de fusión y enfriado de la plata al fabricar una moneda fundida.

Dado que no es una raya normal, cuyos bordes serían más afilados y no presentaría ese engrosamiento al final (fotografía inferior), debemos considerar que sea lo que sea lo que la ha producido, lo ha hecho cuando el material estaba fundido, y eso descarta de inmediato que nos encontremos ante una moneda auténtica.

Imagen 18.2.  Denario falso fundido de Baskunes con una raya normal, como la que aparecería en cualquier denario auténtico. Colección Futenbla.

Veamos ahora otros ejemplos que ilustran muy bien lo que queremos decir:

Imagen 18.3.  "dedo en la mantequilla" en un denario falso fundido de Gens Poblicia. Colección Siredv.

Imagen 18.4.  "dedo en la mantequilla" sobre un denario falso fundido de Caracalla. Colección GS.

Imagen 18.5.  Denario falso fundido de Adriano con dos señales de "dedo en la mantequilla". Colección GS.

En resumen, si durante el examen de la moneda que tratamos de autentificar, diésemos con este signo, y una vez descartado que se tratase de una raya hecha sobre la plata dura de la moneda, deberíamos sospechar de inmediato que nos encontramos ante una moneda que ha sido fundida, y por lo tanto debería ser tratada con el máximo recelo.

 

Capítulo anterior (17b)     Capítulo siguiente (19)