¿ES FALSO MI DENARIO?
Guía para la autentificación de las monedas de plata de la Antigüedad

Capítulo 10
LÍNEAS DE FLUJO
LÍNEAS DE EXPANSIÓN
 

No está de más que llegados a este punto refresquemos nuestra memoria y pensemos en cómo era el proceso de acuñación de un denario.

Imaginemos al operario encargado de la acuñación sujetando el cuño móvil justo sobre el cuño fijo, mientras un ayudante ha introducido entre ambos el pequeño disco de plata (el flan o cospel) que va a ser acuñado. Enseguida, el "malleator" o encargado del martillo, descarga un poderoso golpe sobre el cuño superior y la pieza de plata queda aplastada entre ambos cuños, adaptándose a la forma de estos y quedando acuñada, es decir, convirtiéndose en una moneda.

En dicho proceso de acuñación se ejerce una gran violencia tanto sobre los cuños (principalmente sobre el superior, que recibe el golpe de lleno) como en la pieza de plata que va a ser acuñada. Dado que los cuños eran algo valioso que se elaboraba a mano por los artistas que los abrían, se procedía a calentar las piezas de plata que iban a ser acuñadas con el fin de que la presión que ejercían sobre los cuños fuese menor, la acuñación fuese más fácil y los cuños tardaran más tiempo en partirse.

La cuestión que nos interesa ahora y en la que debemos fijar nuestra atención, es que precisamente fruto de la presión a la que era sometida la plata al quedar aprisionada entre ambos cuños y recibir el impacto, se producía una fuga de material, un flujo de plata, desde el centro de la moneda hasta su periferia.

Imagen 10.1.  Denario auténtico de Aelio. Colección GS.

Esta característica física del material al ser acuñado se pone de manifiesto, tal y como podemos apreciar en la imagen superior, como una serie de líneas finas que se dirigen hacia la periferia de la moneda y que, de prolongarlas mentalmente, acabarían convergiendo en su centro. En muchas ocasiones parecen surgir de las zonas de más relieve, y es ahí donde deberemos buscarlas de modo preferente.

Nosotros las llamaremos LÍNEAS DE EXPANSIÓN o LÍNEAS DE FLUJO. Son una característica propia y exclusiva de las monedas acuñadas, y su abundancia va a depender de muchos factores tales como la calidad de la plata, la temperatura a la que fue acuñada, o la intensidad y precisión del golpe que recibió.

Imagen 10.2.  Denario auténtico de Aelio. Colección GS.

Aunque no todas las monedas auténticas presentan estas líneas, muchas de ellas sí lo hacen, y deberemos incorporar a nuestro protocolo de estudio en el examen al binocular de una pieza, la búsqueda minuciosa de estas señales. ¿Por qué?; pues porque a las copias obtenidas por micro-fusión les resulta muy difícil reproducir estas finas líneas, y en el caso de que lo consigan, el aspecto que presentan es más tenue, más deslucido.

Estas líneas características deben ser buscadas sobre todo en los extremos más cercanos al borde de la moneda de las zonas de mayor relieve, tales como letras, grafilas o figuras y tal y como hemos dicho, mostrarán el aspecto de finas líneas que se alejan del centro de la moneda.

Para entenderlo con mayor claridad podemos usar como analogía la estela que deja la arena de la playa cuando una ola se retira y encuentra un obstáculo, como una piedra o una concha. Veámoslo gráficamente en la siguiente secuencia de imágenes correspondientes a un denario auténtico de Aelio y a uno de Marco Aurelio, y fijémonos en la característica plasticidad que presentan esas líneas:

Imagen 10.3.  Denario auténtico de Aelio con líneas de expansión de la plata, que se
aprecian con claridad a partir de la parte superior de los relieves de las letras. Colección GS.

Imagen 10.4.  Denario auténtico de Aelio. Colección GS.

Imagen 10.5.  Denario auténtico de Aelio. Colección GS.

Imagen 10.6.  Denario auténtico de Marco Aurelio. Colección GS.

Imagen 10.7.  Líneas de flujo o expansión en un denario auténtico de Adriano. Colección Citrus.

El aspecto de las líneas de expansión no siempre tiene que ser tan notorio, y en muchas ocasiones y dependiendo de diversas causas, puede aparecer de una forma mucho más sutil, como en el caso del siguiente denario republicano.

Imagen 10.8.  Detalle de líneas de flujo en un denario auténtico de Gens Afrania. Colección Citrus.

O de estos tres denarios, uno de Alejandro Severo, otro de Macrino y una importante pieza de Calígula, todos ellos con finas líneas de fuga, escasas pero suficientes para aportarnos esa valiosa prueba de autenticidad.

Imagen 10.9.  Líneas de flujo en un denario auténtico de Alejandro Severo. Colección GS.

Imagen 10.10.  Líneas de expansión partiendo del relieve del busto
del emperador en un denario auténtico de Macrino. Colección GS.

Imagen 10.11.  Líneas de expansión en un denario auténtico de Calígula, donde se
aprecia con claridad que siguen una dirección perfectamente radial. Colección Privada.

En ocasiones, las líneas de expansión pueden apreciarse incluso en el campo de la moneda, dando una imagen característica con finísimas líneas centrífugas, a veces visibles únicamente con la ayuda de una lupa. Una moneda fundida es incapaz de reproducirlas y por lo tanto su hallazgo en la moneda que estamos examinando será motivo de alegría y garantía de autenticidad.

Estos dos denarios que muestran las siguientes imágenes, han sido elegidos precisamente por la sutileza de las líneas de expansión que parten del extremo inferior de sus retratos, se adentran en el campo, y se alejan hacia el borde.

Imagen 10.12.  Finísimas líneas de expansión en el campo de un denario auténtico
de Marco Aurelio, imposibles de reproducir en una moneda fundida. Colección GS.

Imagen 10.13.  Las mismas líneas en un denario auténtico de Cómodo. Colección GS.

Tras estos ejemplos ya tendremos una idea muy clara de cuál es el aspecto que deben presentar este tipo de señales de acuñación, y estaremos en condiciones de poder buscarlas en los denarios que estemos valorando. Si nuestra moneda los presenta, habrá ganado muchos puntos para demostrar su autenticidad.

No obstante, la pregunta que debemos plantearnos inmediatamente es la siguiente: ¿son realmente estas señales un signo de autenticidad o pueden ser imitadas?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que un denario falso por acuñación puede presentar estas líneas sin ningún problema, dado que al fin y al cabo ha sido acuñado. Sin embargo, nuestra experiencia con denarios falsos acuñados demuestra que las líneas de flujo que estos presentan son distintas; desorganizadas, por decirlo de alguna manera. Veámoslo en este detalle del campo de un denario de Marco Antonio falso por acuñación:

Imagen 10.14.  Líneas de flujo típicas de un denario falso por acuñación. Colección GS.

Sin embargo, resulta indudable que este punto de estudio deberá ser tenido en cuenta principalmente para poder desenmascarar los denarios falsificados mediante técnicas de fundición, ya que en general, y por nuestra experiencia con los denarios falsos por micro-fusión, los falsificadores se ven con muchas dificultades al intentar reproducir las líneas de expansión en sus copias, dado que el nivel de detalle que se obtiene tanto al sacar el molde de silicona del denario original como en el resto del proceso, no alcanza el nivel de calidad que exigen estas minúsculas líneas.

Ahora bien, las líneas de flujo tienen tamaños muy variables y las modernas técnicas de micro-fusión sí que son capaces de reproducir las de mayor tamaño, por lo tanto deberemos aprender a discriminar entre las líneas de expansión que pueden reproducirse y las que no.

Por ejemplo, de nada servirán a efectos de autentificación, las líneas de flujo de determinados denarios que podemos apreciar a simple vista, como el que mostramos en el ejemplo inferior, ya que cualquier buen falsificador será capaz de copiarlos:

Imagen 10.15.  Denario auténtico de Tiberio con líneas de flujo visibles a simple vista. Colección GS.

Fijémonos en este denario auténtico de Tiberio, en el que las líneas de expansión de la plata son de gran tamaño; una copia por micro-fusión logrará reproducir algunas de ellas, las más grandes como mínimo, obteniendo un efecto muy convincente a pesar de eliminar las más finas. De esto podemos deducir algo importante: nunca debemos conceder ningún crédito a las líneas de expansión de una moneda que podamos apreciar a simple vista o en una fotografía a tamaño normal.

Para justificar esta afirmación nos apoyaremos en las siguientes fotografías, correspondientes todas ellas a denarios falsos fundidos y en los que se pueden observar con claridad las líneas de flujo que han conseguido ser reproducidas. Tengámoslo en cuenta en todas nuestras autentificaciones.

Imagen 10.16.  Denario falso fundido de Adriano. Líneas de flujo bien reproducidas. Colección GS.

Imagen 10.17.  Denario falso obtenido por fundición a partir de un denario de Trajano. Líneas de flujo de gran calidad. Colección GS.

Imagen 10.18.  Denario falso por micro-fusión de Nerva. Líneas de flujo. Colección GS.

Imagen 10.19.  Denario falso por micro-fusión de Adriano. Colección GS.

Vamos a ver ahora qué ocurre cuando un denario fundido intenta reproducir las líneas más sutiles. Para ello, hemos tomado uno de nuestros denarios auténticos y un clon exacto fabricado por micro-fusión a partir de él, además, hemos elegido cuatro fotografías para comparar dos de sus detalles.

 

Imagen 10.20. Tal y como podemos apreciar en la fotografía de la izquierda de un denario auténtico de Macrino, a pesar de que la imagen presenta un notable aumento respecto a su tamaño original, no es posible apreciar a simple vista la menor señal que nos indique la presencia de líneas de expansión. Sin embargo, son esas precisamente las pequeñas señales de acuñación que deberemos buscar en nuestros denarios, ya que debido a su pequeño tamaño y a su sutileza, no pueden ser reproducidos por los falsificadores.

Recuadramos en rojo la zona que vamos a estudiar en detalle.

En la imagen inferior, debemos fijarnos en la zona del campo próxima a la a la cabeza de la Providencia y a la letra "T" (recuadrada en rojo en la fotografía superior). Una observación atenta nos va a permitir descubrir delgadas líneas en esa zona del campo, que tienen un cierto paralelismo entre ellas y que se dirigen hacia la periferia de la moneda.

Imagen 10.21.  Denario auténtico de Macrino. Colección GS.

Ahora fijémonos en una fotografía gemela, tomada en la misma zona pero esta vez del denario falso que hemos clonado (obtenido por micro-fusión).

Imagen 10.22.  Denario falso fundido de Macrino. Colección GS.

Tal y como podemos apreciar en este valioso documento gráfico, aquellas sutiles líneas de flujo que veíamos hace un instante han desaparecido y han sido sustituidas por una plata de apariencia apelmazada, sin la viveza y tensión de la imagen anterior.

Veámoslo de nuevo en esta fotografía correspondiente a otra zona de este mismo denario; ahora las líneas cuestan más de descubrir, casi se intuyen, pero aun así con una observación atenta podemos verlas dirigiéndose como siempre hacia la periferia de la moneda, y pareciendo surgir de su centro.

Imagen 10.23.  Denario auténtico de Macrino. Colección GS.

Y de nuevo en el denario fundido esas líneas han desaparecido, siendo sustituidas por el apelmazamiento típico de la plata fundida, incapaz de reproducir esos minúsculos detalles.

Imagen 10.24.  Denario falso fundido de Macrino. Colección GS.

Desgraciadamente, el disponer de la moneda auténtica y de su clon para poder compararlos, es un lujo del que raramente podremos disfrutar; sin embargo, con lo aprendido en este capítulo ya sabemos dónde debemos buscar las líneas de expansión, qué aspecto presentan, y de cuáles podremos fiarnos para proceder a la autentificación de una de nuestras piezas.

 

Capítulo anterior (9)     Capítulo siguiente (11)