¿ES FALSO MI DENARIO?
Guía para la autentificación de las monedas de plata de la Antigüedad

Capítulo 8b
RELIEVES Y ASPECTO
GENERAL DE LA PLATA (II)
 

COMPARACIÓN ENTRE DENARIOS AUTÉNTICOS Y DENARIOS FUNDIDOS

Ahora vamos a aplicar todo lo aprendido en este importante capítulo en un ejemplo práctico. Para ello, nada mejor que enfrentar varios de nuestros denarios auténticos (un Macrino, un Septimio Severo y un Maximino) a sus clones fundidos.

Con estos ejemplos, deberemos ser capaces de apreciar las diferencias más sutiles entre unos y otros, para más tarde poder aplicar esa experiencia en la autentificación de cada una de nuestras monedas.

Para empezar, veamos el detalle de un denario de Macrino auténtico junto a su clon:

 

Imagen 8.24.  Detalle de un denario de Macrino auténtico (imagen superior) y su clon fundido
obtenido por micro-fusión a partir de él (imagen inferior). Imágenes a 25X. Colección GS.

Como podemos apreciar con claridad en este excepcional documento gráfico, la imagen superior, correspondiente a la moneda auténtica, nos muestra un perfil con la característica viveza que hemos comentado anteriormente. La plata del campo inmediatamente cercana al perfil del rostro se nota tensa e incluso frente a la nariz adivinamos pequeñas líneas de expansión (de las que hablaremos con detalle en el capítulo 10) que partiendo desde el centro se dirigen a la periferia de la moneda. En la fotografía inferior que corresponde al clon fundido a partir de la moneda superior, esa viveza de la acuñación ha dado paso al aspecto típico de las monedas fundidas, con la plata de aspecto más granuloso, con menos viveza, que corresponde a una plata que ha sido fundida y se ha solidificado posteriormente sobre el molde. La iluminación de la fotografía venía de izquierda a derecha; de haber sido iluminada desde la derecha, sin duda podríamos comprobar (tal y como mostrábamos en la imagen 23) el característico brillo que dejaría aún más en evidencia a la moneda fundida.

Para un mayor detalle, veamos el mismo ejemplo, pero esta vez a 40 aumentos y centrándonos en la nariz del emperador Macrino:

 

Imagen 8.25.  Detalle de un denario de Macrino auténtico (imagen superior) y su clon fundido
obtenido por micro-fusión a partir de él (imagen inferior). Imágenes a 40X. Colección GS.

Comparemos ahora un denario auténtico de Septimio Severo con dos de sus clones obtenidos por micro-fusión y fijémonos de nuevo en sus diferencias, prestando especial atención esta vez a la variación en el aspecto de las letras, la suavización del perfil y el aspecto más granuloso del campo frente al rostro del emperador. ¿Cuál es cuál?

 
 

Imagen 8.26.
Tres imágenes consecutivas de tres denarios de Septimio Severo fotografiados a 25 aumentos.
El de en medio es auténtico y los otros dos son dos clones fundidos a partir de él. Colección GS.

En efecto, solo la moneda del centro es auténtica; y para mayor detalle fotografiamos ahora dos de ellas a 40 aumentos (la auténtica y uno de sus clones):

 

Imagen 8.27.  Detalle de los denarios anteriores fotografiados a 40X.
El de la imagen inferior es auténtico y el superior es su clon.

Sí, la inferior es la moneda legítima y la superior tan solo uno de sus clones.

Como vemos, el análisis microscópico pone a cada moneda en su lugar más allá de cualquier duda, sin embargo, estas dos monedas son extremadamente similares en mano. Una vez más se demuestra la importancia de contar con una ayuda óptica para poner ser eficaces en la detección de falsificaciones.

Más ejemplos, esta vez no de monedas idénticas clonadas, sino de un denario de Trajano auténtico comparado con otro denario, también de Trajano, falso por fundición:

 

Imagen 8.28.  Comparación entre los detalles de dos denarios similares de Trajano;
el de la izquierda es falso por fundición y el de la derecha auténtico. Colección GS.

Efectivamente, aplicando lo aprendido hasta ahora en estos dos denarios de Trajano, podemos darnos cuenta con relativa facilidad de que el aspecto de la moneda de la moneda de la izquierda efectivamente concuerda con el de una moneda fundida, mientras que la moneda de la derecha parece acuñada, y así es en realidad.

Probemos de nuevo, esta vez con un ejemplo bastante más fácil, comparando un denario de Lucio Vero con otro de Marco Aurelio, donde podemos apreciar con mucha claridad cómo este último es fundido de baja calidad; sus relieves aparecen difuminados y la plata con aspecto granulado.

 

Imagen 8.29.  Comparación de los relieves entre denario auténtico de Aelio, imagen izquierda,
Colección GS, y un denario falso por fundición de Marco Aurelio, imagen derecha, Colección Sergio

Desgraciadamente las cosas no son siempre tan sencillas y en muchas ocasiones algunos denarios auténticos presentan texturas y relieves que parecen falsos y algunos denarios falsos están tan bien conseguidos que su aspecto es muy similar al de una moneda legítima.

 
Imagen 8.30.  Imágenes de un denario falso por fundición de Caracalla, vendido en una numismática de prestigio. Una pieza excepcional y muy peligrosa por el nivel de sus acabados, de sus relieves y el aspecto de su plata. Colección GS.

De hecho el problema surge porque los denarios no han sido acuñados con la misma aleación de plata, ni han sido sometidos a las mismas condiciones ambientales a lo largo de los siglos; a raíz de ello la apariencia de su plata puede adquirir infinitud de aspectos diferentes y eso puede complicar muchísimo nuestra observación.

Veamos esta cuestión en el siguiente ejemplo donde podemos valorar tres denarios distintos del emperador Maximino; dos de ellos son auténticos y uno es falso, pero ¿somos capaces de localizar la moneda fundida?:

 
 

Imagen 8.31. Denarios de Maximino. El primero de ellos es una copia fundida y
los otros dos son auténticos, a veces los denarios auténticos parecen falsos. Colección GS.

Muy posiblemente nos hayamos inclinado por la falsedad de la tercera moneda, ya que la apariencia granulosa de su superficie puede habernos hecho caer en el error, sin embargo lo cierto es que la primera de ellas es la moneda fundida y las otras dos son legítimas.

Valga el ejemplo para darnos cuenta de que la textura de la plata es un signo que siempre hay que tener en cuenta, pero a la vez hay que ser conscientes de que su aspecto es extremadamente variable.

Podría resultar de gran ayuda el realizar un estudio a gran escala donde se llevasen a cabo comparaciones entre los aspectos de las platas de los denarios acuñados en los diferentes periodos históricos; en las distintas cecas ibéricas, en las diferentes familias de la república o entre cada uno de los emperadores. Es cierto que poco tiene que ver la plata utilizada en el siglo I por Octavio con la usada en el siglo III para acuñar un denario de Julia Domna, y un coleccionista que se centre en un solo emperador, tendrá muchísimo más sencillo llegar a reconocer alguna anomalía en el aspecto de la plata de un denario, que otro que abarque todo el Imperio.

Tampoco existe un patrón para distinguir el aspecto de la plata fundida de forma precisa, ya que cada denario fundido es distinto. En la siguiente secuencia de imágenes, y como colofón a este capítulo, podremos ver un denario auténtico, también del emperador Maximino, y siete clones obtenidos por micro-fusión a partir de él.

Resultará interesante para el lector, además de intentar hallar el original, fijarse en cómo varían los aspectos de sus platas aun siendo producto de la misma aleación (ya que el falsificador las obtuvo de forma simultánea), en la variación de tonos e incluso en la diferencia en la calidad de sus perfiles.

 
 
 
 
 
 
 

Imagen 8.32. Un denario auténtico de Maximino (el cuarto empezando por arriba)
frente a siete de sus clones obtenidos por micro-fusión. Colección GS.

En efecto, el denario auténtico es el situado en cuarto lugar empezando por arriba; sus perfiles están más definidos que en cualquiera de sus clones, el campo situado frente a la nariz del emperador se ve más liso, más tenso como producto de la plata comprimida tras la acuñación.

Aún así, nunca podríamos afirmar nada con total seguridad a partir de esa secuencia de fotos; Maximino es un emperador difícil y sus denarios presentan una gran variabilidad en su aspecto, y de hecho por eso lo hemos elegido, ya que una vez más, querido lector, el estudio del relieve y del campo nos dará un poquito más de información sobre nuestra moneda, pero normalmente no será capaz por sí solo de llenarnos de certezas. A pesar de eso valdrá la pena, porque contribuirá a añadir nuevas pruebas a un lado u otro de nuestra balanza.

Sin duda el punto 8 de nuestro protocolo de autentificación tendrá un enorme peso específico en la valoración global de la moneda que estemos estudiando.

 

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