¿ES FALSO MI DENARIO?
Guía para la autentificación de las monedas de plata de la Antigüedad

Capítulo 15
BÚSQUEDA DEL BEBEDERO
 

Este punto del examen se refiere exclusivamente a la detección de aquellas monedas falsas obtenidas por técnicas de fundición. Para entenderlo correctamente, debemos recordar tal y como habíamos estudiado en el capítulo 3, que las monedas fabricadas por micro-fusión se obtienen sacando un molde de silicona de la moneda original, y rellenando posteriormente con la cera fundida el hueco que ha quedado en esta.

Para poder verter la cera fundida en el molde, debe practicarse una pequeña abertura a lo largo de la silicona, que recibirá el nombre de bebedero. Tal y como hemos visto en el capítulo 3, ese bebedero se conserva a lo largo de todo el proceso de fundición, y debe ser finalmente eliminado de la "moneda" ya acabada por medios mecánicos.

Imagen 15.1.  Moneda obtenida por micro-fusión a la que aún no se le ha eliminado la totalidad del bebedero. Colección GS.

En esta secuencia fotográfica, podemos ver un denario recién clonado que aún conserva parte del bebedero. Dado que resulta poco habitual disponer de la posibilidad de contemplar este tipo de imágenes, vamos a observar el bebedero desde todos los ángulos posibles, desde el anverso hasta el reverso, con el fin de hacernos una idea más completa de su aspecto y situación.

 
 
 
 
 
 
 

Imagen 15.2.  Secuencia fotográfica del bebedero vista desde ocho ángulos distintos. Colección GS.

Obviamente ese colgajo de plata debe ser eliminado y afortunadamente para nosotros, esa acción dejará un desgarro en una parte del canto de la moneda que luego deberá ser pulida por el falsificador. Afortunadamente para nosotros, cualquier manipulación sobre una moneda de plata, por leve que esta sea, dejará rastros que nosotros deberemos ser capaces de reconocer.

Recordémoslo bien; siempre debemos integrar perfectamente en nuestro protocolo de análisis de un denario sospechoso, la búsqueda de ese bebedero.

Una forma muy prudente de actuar sería pues la de buscarlo siempre a lo largo de todo el perímetro del canto de la moneda, puesto que éste puede hallarse en cualquier posición, aunque sea más frecuente encontrarlos cercanos a las 12 o sobre las 6 (por la tendencia de cualquier persona que fabrica un molde a situar la moneda recta respecto a su eje visual).

Veamos en las siguientes fotografías a 16, 25 y 40 aumentos, el aspecto que presenta el bebedero inmediatamente después de haber sido arrancado y sin haber sufrido manipulación alguna.

   
 
Imagen 15.3.  Secuencia fotográfica a 16, 25 y 40 aumentos respectivamente, mostrando
el aspecto de un bebedero recién arrancado del canto de un denario clonado. Colección GS.

Obviamente, es impensable dejar una moneda así ya que cualquier persona recelaría de una pieza con este canto; entonces ¿cómo procede el falsificador a eliminar el rastro que ha quedado tras esta acción?, pues del único modo posible: puliendo esa parte de la moneda.

En el siguiente grupo de imágenes podemos observar cuatro denarios clonados a los que se ha procedido a limar el desgarro dejado en el canto por la eliminación del bebedero.

Las fotografías de la izquierda están tomadas a 25 aumentos, y las de la derecha corresponden a la misma imagen a 40.

 
 
Imagen 15.4.  Primer clon con el rastro del bebedero pulido.
A 25 y 40 aumentos respectivamente. Colección GS.
 
 
 
Imagen 15.5.  Segundo clon con el rastro del bebedero pulido.
A 25 y 40 aumentos respectivamente. Colección GS.
 
 
 
Imagen 15.6.  Tercer clon con el rastro del bebedero pulido.
A 25 y 40 aumentos respectivamente. Colección GS.
 
 
 
Imagen 15.7.  Cuarto clon con el rastro del bebedero pulido.
A 25 y 40 aumentos respectivamente. Colección GS.

Como podemos deducir de estas imágenes, cada bebedero arrancado debe ser posteriormente limado y pulido para disimular su existencia, y dependerá de la habilidad del falsificador y de nuestra propia pericia el ser capaces de descubrirlo.

No obstante tengamos en cuenta que los siguientes ejemplos han sido retocados por el falsificador que se ofreció a participar en este estudio de un modo superficial y rápido, ya que se sacaron más de 20 clones, así que no se nos hará difícil comprender que el acabado puede resultar mucho más discreto si se actúa con más paciencia y con el ánimo pleno de engañar.

Precisamente por eso deberemos ser muy inflexibles ante una imagen como las que acabamos de ver y descartar sistemáticamente toda moneda que presente manipulaciones en alguna zona de su canto, y siempre, absolutamente siempre, dedicar unos segundos a recorrer todo el perímetro de nuestra moneda con la intención de dar con él.

 

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