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Nº 1
RIC V-II 118
Cayón no-Cohen 79
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Antoniniano (3,1 g)
Moneda de bronce acuñada en
Colonia Agrippina entre los años 270-271 d.C.
Anverso: IMPerator
Caesar VICTORINVS Pius
Felix AVGustus
Busto del emperador con corona radiada, hacia la derecha.
Reverso: PAX AVG, letra
V a la izquierda del campo y estrella,
a la derecha.
Alegoría de la Paz estante, de frente, mirando hacia la
izquierda y portando un cetro en su mano izquierda.
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Nº 2
RIC V-II 114Cayón
no-Cohen 49
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Antoniniano (3,1 g)
Moneda de bronce acuñada en
Colonia Agrippina entre los años 270-271 d.C.
Anverso: IMP C VICTORINVS
P F AVG
Busto del emperador con corona radiada, hacia la derecha.
Reverso: INVICTVS, estrella a la izquierda del campo.
Sol en marcha hacia la izquierda, portando látigo.
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Nº 3
RIC V-II 61Cayón
no-Cohen 101
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Antoniniano (2,4 g)
Moneda de bronce acuñada en una ceca indeterminada del sur de la Galia (270-271 d.C.)
Anverso: (IMP C VI)CTORINVS
P F AVG
Busto del emperador con corona radiada, hacia la derecha.
Reverso: PROVIDENTIA (AVG)
Alegoría de la Providencia estante, portando cornucopia y con globo a sus
pies.
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Nº 4
Copia bárbara
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Antoniniano de imitación bárbara (2,7 g / 17-19 mm)
Moneda de bronce acuñada posiblemente en las Galias o en
Hispania, en tiempos del llamado Imperio Galo y años
sucesivos (aproximadamente entre los años 271-280 d.C.)
Anverso: leyenda ilegible. Busto con corona radiada, mirando
hacia la derecha.
Reverso: leyenda ilegible. Figura estante, portando
pátera en su mano derecha.
Esta moneda tiene las leyendas tan degeneradas que casi no se distingue
que emperador es el que intentaron copiar. Dadas la letra V del anverso y la
pequeña cruz del altar en el reverso, seguramente se trata de Victorino y
su reverso PIETAS AVG, moneda catalogada en RIC V-II 57, Cohen 90.
Este tipo de monedas, que aparecen con cierta abundancia en
los hallazgos de la parte occidental del Imperio (Britannia, Hispania y sobre
todo en las Galias),
fueron producidas a partir de la muerte de Claudio (270 d.C.) para uso
restringido, es decir, para circular localmente. Aunque Aureliano prohibió la
circulación de estos pequeños bronces de imitación, parece que la escasez de
moneda fraccionaria propició que se continuaran acuñando hasta finales del siglo
III, en cecas siempre indeterminadas.
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