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ICONOGRAFÍA - DIVINIDADES
de las monedas de
Hispania Antigua
Iconografía y divinidades
en las
emisiones monetarias Griegas
| 450-425 a.C. Comienzan
las primeras acuñaciones en Emporion emitiendo fracciones con gran
diversidad tipológica inspirada en otros talleres griegos del
Mediterráneo. Cabezas masculinas, animales y astrágalos son algunos de los motivos utilizados.
425-375 a.C. Aparece la imagen de la diosa "Athene" (Atenea), la lechuza y el ave en el suelo, así como las leyendas EM o EMP. 375-300 a.C. La cabeza de Aretusa, el toro, el Gorgoneion y otros motivos de la Magna Grecia y Sicilia, son característicos de este período emporitano. 300-219 a.C. A principios del s. III a.C. Emporion comienza la acuñación de las
dracmas adoptando en el anverso la diosa identificada
como Perséfone y en el reverso una imagen típicamente cartaginesa
(el caballo parado) a la que se le une otra griega, la "Nike"
(victoria) volando. A mediados de este siglo III aproximadamente,
aparece la divinidad focense "Artemis", los
tres delfines y el bonito caballo alado (Pegaso) que se convertirá
en la moneda característica de esta ceca. La fracciones presentan
sólo uno o dos delfines y al final de este periodo, la cabeza del
pegaso se modificaría asemejándose a una diminuta figura que
alarga sus brazos tocándose los pies. 219-195 a.C. Con la Segunda Guerra Púnica aparecen nuevas cecas en el NE peninsular y se aumenta la producción monetaria de Emporion, incluyendo el delfín debajo del caballo alado en los nuevos cuños. Imitando las dracmas de Emporion, se incluyen nuevos topónimos en caracteres ibéricos como iltirtar, barkeno, taraconsalir, orose, olosortin, kertekunte y etokisa y nuevos motivos como el lobo de iltirtar. 195-comienzos del s. I a.C. Las dramas de Emporion introducen símbolos en su reverso (mosca, pulpo, antorcha o punta de lanza, etc.) además de las letras griegas alpha y delta. A veces, el delfín del anverso es sustituido por un carcaj, atributo característico de Artemis (Diana). Los divisores se sustituirían por bronces con la leyenda ibérica untikesken y ya durante las Guerras Sertorianas, la calidad de la plata y los cuños de Emporion bajan tanto, que finalmente se impondrían los denarios ibéricos y la acuñaciones latinas. |
Iconografía y divinidades
en las acuñaciones
de influencia
Fenicio-púnica
| Se suele representar a las tres divinidades
máximas del panteón feno-púnico: Baal-Hammon (Asido,
Vesci e Iptuci), Tanit (Turirrecina, Sexs e Hispano-cartaginesas) y Melkart (Gadir, Sexs, Abdera, Lacuta
e Hispano-cartaginesas).
Algunas divinidades menores feno-púnicas también son ampliamente representadas: Bes (Ebusus), Ptah-Hefaistos (Malaca) y Eshmun (hispano-cartaginesas). Atunes, delfines, caballos, elefantes, toros, palmeras y espigas son los símbolos principales. Crecientes, glóbulos y estrellas, son algunos de los símbolos secundarios. Los bustos de la familia bárquida (Amílcar, Aníbal y Asdrúbal) se han querido ver en las acuñaciones Hispano-cartaginesas, siendo en todo caso los primeros bustos masculinos representados en la península. |
Iconografía y divinidades
en la amonedación
Ibérica,
Celtibérica, Berona y Vascona
(HISPANIA CITERIOR)
En las monedas saguntinas (Arse) la iconografía es muy variada, en su anverso tenemos: divinidad femenina galeada protectora de la ciudad, Hércules, cabeza masculina ibérica o la venera para los divisores. Los reversos muestran al toro con cabeza humana (Aqueloo), jinete lancero, proa de barco o delfines en los divisores. Sin embargo existe una cierta regularidad iconográfica (tanto en el anverso como en el reverso) en las monedas de la Citerior, lo cual contrasta con la ibérica Arse y también con la mayor libertad de elección de tipos en la Ulterior. Uniformidad posiblemente impuesta por Roma que con el tiempo se volvió contra ella, pueblos muy variados compartieron moneda y lengua durante muchos años y vieron en el jinete ibérico un símbolo de unidad que aprovechó (o propició? ) la insurrección de Sertorio. Finalizadas las guerras sertorianas, denarios y jinetes ibéricos serían pronto sustituidos por los signos imperiales y no volveríamos a ver acuñado el bonito jinete ibérico hasta mediados del siglo XX en las monedas fraccionarias de Franco. El anverso más utilizado muestra la efigie masculina de diferentes estilos pero siempre mirando hacia la derecha, a veces barbada, sin diadema ni láurea pero muy a menudo adornada con fíbulas (zona levantina) o collares / torques (resto de zonas). La venera citada de las cecas edetanas y el lobo de Iltirta, constituyen algunas de las excepciones al predominante varón (Hércules?) ibérico. La primera ceca en acuñar el jinete ibérico es Kese que se convertiría en el reverso más habitual de las unidades con muy escasas variaciones: a veces con lanza (celtiberia), otras con palma (área catalana-levantina) y en el SO de los Pirineos (berones y vascones) con espada corta o arma arrojadiza (venablo, dardo o cateia). Los divisores utilizan el caballo galopando (mitades) y la parte delantera de caballo o Pegaso (tercios y cuartos), fundamentalmente. Durante la Segunda Guerra Púnica, mercenarios hispanos combatieron en Sicilia al lado de cartagineses, primero, y romanos después. Se piensa que estos mercenarios, a su vuelta a Hispania, fueron los que introdujeron el característico jinete lancero de las monedas de la Citerior, inspirándose en las monedas emitidas por Hierón II de Siracusa, 274-215 a.C. Eso sí, caballo y jinete ya les eran símbolos conocidos (tal vez por eso lo adoptaron), ya que ambos estaban anteriormente presentes en otras manifestaciones de la cultura ibérica. Símbolos como el delfín, arado, estrella, creciente lunar, punta de lanza, caduceo, proa, timón etc. solían acompañar a los motivos principales. |
Iconografía y
divinidades en las acuñaciones
Ibéricas
Meridionales y Sud-Lusitanas
(HISPANIA ULTERIOR)
| Hubiera sido de esperar que
los romanos, tras la conquista de Hispania, cortasen de raíz todos aquellos
símbolos que tuvieran relación con la cultura púnica o con la
ibérica, sin embargo Roma debió dejar absoluta libertad -al menos en la
Ulterior- para el
uso de iconografía ajena.
La imagen de la diosa púnica Tanit se muestra en las unidades de Obulco, mientras el arado, la espiga y el yugo son repetidos en sus reversos, pareciendo indicar la faceta agraria de la divinidad fructífera púnica (Tanit). Sus divisores emplean signos animales: caballo, toro, jabalí y águila. Representaciones de Melkart, Herakles, Neptuno en el anverso, y atunes, delfines o hipocampos en el reverso se muestran en la ceca turdetana de Ketouibon en una similitud muy clara con la importante ciudad fenicia de Gades. Cabeza apolínea y esfinge orientalizante para las unidades y jabalíes o toros para los reversos, decoran las abundantes emisiones de Castulo y su zona de influencia, mereciendo especial mención una de sus últimas monedas en la que una figura femenina cabalga sobre un toro, en una singular representación hispana del mito del rapto de Europa. |
Iconografía y
divinidades en las acuñaciones
con leyendas latinas de la época Republicana
Hubiera sido de esperar que los romanos, tras la conquista de Hispania, cortasen de raíz todos aquellos símbolos que tuvieran relación con la cultura púnica o con la ibérica, sin embargo Roma debió dejar absoluta libertad -al menos en la Ulterior- para el uso de símbolos ajenos y las acuñaciones con leyendas latinas son sin duda las más variadas de todo el panorama peninsular, alternado la iconografía y patrones romanos con los turdetanos y feno-púnicos. Divinidades romanas como Saturno y Neptuno (Carteia), Apolo (Carbula), Mercurio (Carmo) y representaciones púnicas como Mekart y Tanit, se mezclan con Cibeles, Herakles y efigies de tipo helenístico; mientras que racimos de vid (Osset), esfinge (Urso), toro (Bora), jabalí (Celte) o espigas (Carmo) decoran los reversos, pero no faltan otras como el pez de río (sábalo) de Ilipa, los delfines de Carteia o la lira de Carbula. Como símbolos menores destaca el signo astral del creciente lunar. La ductilidad tipológica (y metrológica) de las cecas del Sur muestra una sociedad avanzada y compleja, con posibilidades diversas de adaptación a círculos de influencia distintos, según aconsejaran las circunstancias. Casi 70 cecas con sus características propias dan buena prueba de ello. |
Iconografía y
divinidades de las acuñaciones
en la época Pre-Imperial e Imperial
Romana
(Imperiales o Provinciales entre el 44 a.C. y el 54 d.C.)
La batalla de Actium (31 a.C.) marca un antes y un después en el diseño de los anversos de las monedas provinciales romanas en Hispania. Antes de Actium se elegían retratos de divinidades o figuras alegóricas (Marte, Victoria, Hércules, Sol, Concordia, etc.) pero después de la batalla, el retrato de emperador victorioso (Augusto) sustituyó casi exclusivamente a cualquier otra representación en los anversos. Tan sólo Emporiae y Carteia permanecieron al margen de esta propaganda imperial. Como símbolos menores que acompañan a la imagen normalmente laureada de Augusto, podemos citar el "lituus" (aludiendo al cargo de augur desempeñado por Augusto), el "simpulum" (símbolo del pontificado) y símbolos astrales como el rayo o la estrella. En los reversos continuó utilizándose la simbología local del jinete ibérico (Osca , Segobriga y Bilbilis) y el toro (uno de los reversos más característicos del valle del Ebro), mientras que algunos municipios de reciente creación prefirieron aludir a sus orígenes mostrando el sacerdote que marca el surco con la yunta de bueyes (Emérita y Caesaraugusta) o las enseñas legionarias (Acci, Ilici, Emerita y Patricia) y en otros, grababan aras, estatuas, templos y símbolos de la religión romana ("lituus", "patera", "apex" y "simpulum"). Bustos de los miembros de la familia imperial y herederos al trono, puertas y murallas de Emerita y distintas coronas cívicas con hojas de roble, completan esta breve enumeración de reversos. |
Ver Divinidades y Alegorías del periodo romano
