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Errores y Defectos
en la Numismática Antigua (Parte IVa)

 

  Introducción
Parte I: Errores de diseño
Parte II: Errores y defectos propios del cuño
Parte III: Defectos en el cospel
Parte IVa:  Errores y defectos durante la acuñación
Parte IVb:  Errores y defectos durante la acuñación
Parte V: Daños después de la acuñación

 


 

 

Parte IVa
Errores y defectos durante la acuñación

Para facilitar la navegación, esta cuarta parte del artículo ha sido dividida en dos: IVa y IVb. En ellas se tratan diversos errores y defectos inherentes al artesanal proceso de acuñación, proceso que era complicado al ser llevado a cabo por tres operarios que debían estar perfectamente sincronizados, si la lentitud de uno de ellos interrumpía el trabajo, se propiciaba la aparición de errores y defectos.

- Doble acuñación / moneda repintada
- Imagen secundaria
- Monedas incusas
- Monedas descentradas
- Acuñación por una sola cara

 Nota) ver las imágenes ampliadas haciendo "click" sobre ellas.

 

Doble acuñación / moneda repintada - Double strike

Dado que la moneda era golpeada repetidas veces durante el proceso de acuñación, si se movía por alguna razón, daba como resultado estos frecuentes errores. También a veces la moneda no era retirada en su momento y podía ser golpeada con un nuevo cospel o por otra moneda ya acuñada. Cuando el flan resbalaba ligeramente sobre el cuño, aparecen dobles contornos no muy significativos y decimos entonces que se trata de una moneda repintada.

Este tipo de error en general devalúa la moneda, pero no siempre, algún ejemplar como el Follis de Majencio aquí mostrado es sin duda más cotizado por el coleccionista, debido a su especial y simétrico error. En los ejemplos siguientes podemos ver algunos de los tipos más característicos:

Doble acuñación solo en el reverso
Double Strike

Denario republicano de la familia Tituria (89 a.C.) que muestra una doble acuñación en el reverso, el soldado de la izquierda esta girado 45º, sin embargo ni el exergo ni el soldado de la derecha han sido afectados por este error de acuñación.

Doble acuñación solo en el anverso
Double Strike

Follis bizantino de Focas, acuñado en Constantinopla.
Contrasta la prácticamente normal acuñación del reverso con el abultado error del anverso

Doble acuñación en reverso y anverso parcialmente incuso
Double strike with partial brockage

Denario republicano de la familia Titia (90 a.C.) que muestra un curioso Pegaso "bifronte", fruto sin dudad de una doble acuñación en el reverso.
Lo destacable de esta moneda es su anverso, que también sufrió una doble acuñación pero precisamente con el reverso de un cospel ya acuñado, por lo que resultó parcialmente incuso.

Doble acuñación en anverso y reverso defectuoso
Double Strike

Denario republicano de la familia Carisia (46 a.C.) que fue precisamente dedicado al lugar en donde se emitía la moneda en Roma y a los instrumentos de acuñación, pero todo escribano comete un error y en este caso el error es bien visible, la imagen de Juno Moneta esta acuñada dos veces y en posiciones muy distintas.
El reverso también sufrió algún tipo de doble acuñación, parece que con un cospel sin acuñar.

Doble acuñación tanto en anverso como en reverso
Double Strike

Follis de Majencio con una clara doble acuñación de 180º, tanto en el anverso como en el reverso. Singular moneda, dada la bonita y simétrica figura formada en el reverso.


Doble acuñación del anverso en el reverso y viceversa
Flip-Over Double Strike

A la izquierda, espectacular antoniniano de Galieno con los motivos claramente repetidos tanto en el anverso como en el reverso. A la derecha, follis de Constancio I que muestra la imagen del emperador en el reverso (emergiendo entre las rodillas del Genio) y un acusado golpe (posiblemente con el canto del cuño) en el anverso.

Evidentemente todos estos errores fueron propiciados al ser volteados los cospeles durante la acuñación.

Acuñación triple tanto en anverso como en reverso
Triple Strike

Famoso denario de Julio César (49-48 a.C.) que presenta repetidas acuñaciones tanto en el anverso como en el reverso. Pueden distinguirse claramente tres apex en el reverso.

Moneda repintada: doble acuñación en el anverso (poco visible)
Light Double Strike

Denario de Caracalla, acuñado en Roma, que muestra un reverso normal, pero el anverso tiene algunas marcas resultantes de la doble acuñación.
Ver leyenda ANTONINVS con la letra N repetida.

Moneda repintada: doble acuñación en el reverso (poco visible)
Light Double Strike

Bronce provincial de Gordiano III  (Antioquía / Pisidia) con el anverso normal, pero el reverso repintado.
Ver el lomo de la loba, de los gemelos y el exergo (en lugar de SR, pone SRR)


Imagen secundaria - Ghosting

En ocasiones, la delgadez de la moneda, una gran diferencia del relieve entre anverso y reverso y unas condiciones de acuñación determinadas (temperatura, presión, etc.) propiciaban que al no haber suficiente presión para rellenar ambos cuños, el metal fluyera del reverso (cuño con escaso relieve en los motivos) hacia el anverso, creándose una curiosa imagen secundaria de características similares al error producido por los cuños golpeados.

La imagen secundaria se caracteriza porque en todos los casos hay una perfecta coincidencia entre el busto del anverso y del reverso, podríamos decir que si recortáramos el busto del anverso, la imagen del reverso permanecería intacta.

Este tipo de error puede ser neutro en cuanto al precio actual de la moneda (entre otras razones porque no es fácil de detectar por el vendedor) pero sin duda ofrece un valor añadido para el coleccionismo de errores.

Imagen secundaria
Ghosting

Denario de Alejandro Severo acuñado en Roma (225 d.C.) en el que vemos un reverso con la imagen secundaria característica de la "huida" -durante el proceso de acuñación- del metal desde el reverso hacia el anverso.
La imagen del anverso y su correspondiente del reverso coinciden perfectamente e incluso se puede observar claramente el mismo efecto en parte de leyenda.
La moneda pesa tan solo 2,1 g (es mas fina de lo habitual) y por ello el efecto es muy pronunciado.

Imagen secundaria
Ghosting

Dos ejemplos similares de la misma época.
A la izquierda, denario de Caracalla (3,3 g) acuñado en Roma (210 d.C.) y a la derecha, denario de Julia Soemias (3,6 g) acuñado también en Roma, entre los años 220 y 222 d.C.

Nota) en las monedas medievales este fenómeno es más común, dado el poco relieve de los motivos y la delgadez de las piezas. Más información en www.winsociety.org


Monedas incusas - Brockage

Curioso error producido durante la acuñación cuando -por descuido- quedaba una moneda ya acuñada sin retirar y se golpeaba con ella el siguiente cospel. Este hecho era relativamente frecuente ya que al estar el flan monetal calentado previamente, tenía cierta tendencia a quedarse pegado en el cuño móvil. Al haber diferentes operarios trabajando en cadena, la tarea de acuñación no se interrumpía aunque no se hubiera retirado una moneda, propiciando así estos errores.

Lo relativamente normal es que se quedara pegada la moneda en la matriz del cuño móvil (la que lleva el reverso) y por tanto en la siguiente acuñación resultaran dos anversos, uno normal (acuñado por el cuño fijo) y otro incuso (acuñado por el anverso de la anterior moneda que se había quedado en el cuño móvil). A la derecha podemos ver un cuño móvil subastado como auténtico (abril de 2009, www.stacks.com) que todavía conserva una moneda adherida a él. Se trata de un cuño de la ceca de Lugdunum con un denario de Tiberio pegado.

Mucho menos frecuente es encontrar este error con dos reversos. En este caso lo que ocurría es que el suppostor colocaba un nuevo flan monetal sin que se hubiera retirado la moneda anterior, el reverso de la primera moneda hacía entonces de cuño. Esto resultaba bastante más evidente que cuando se quedaba oculta la moneda en el cuño móvil, de ahí su rareza. Ciertamente el no retirar la moneda anterior de cuño fijo resulta demasiado sorprendente, por lo que otra explicación (tal vez más admisible) es que en estos casos las monedas también se quedaban pegadas en el cuño móvil, sin embargo, los cuños habían sido colocados forma contraria a lo acostumbrado, es decir, habían colocado el anverso en el cuño móvil.

Extraordinariamente inusual y ciertamente difíciles de explicar son las monedas que presentan tanto anverso como reverso, pero uno de ellos está incuso. En este caso no sólo se debía de quedar pegada una moneda recién acuñada en el cuño móvil, sino que dicha moneda debía desprenderse, darse la vuelta (tal vez rebotando sobre el yunque) y caer precisamente sobre cuño fijo. Inmediatamente después (o antes) se colocaba el nuevo cospel al que se golpeaba dando estos caprichosos resultados. Si el cospel se colocaba sobre la moneda caída resultaba un anverso incuso y si la moneda caía sobre un cospel colocado previamente resultaba un reverso incuso. Complicada situación solo explicable por una "simple casualidad", eso sí, propiciada por el veloz trabajo en serie de los distintos operarios.

Pero tal vez la explicación sea mucho más simple, gracias a los debates habidos en el estupendo Foro de Denarios.org, ahora pienso que podría ser lo siguiente: al levantar el cuño móvil con brusquedad, la moneda ya acuñada se voltea por sí sola. Sin retirarla, se coloca encima un cospel nuevo y se golpea de nuevo. Dependiendo de la colocación inicial de los cuños, sobre dicho cospel resulta una moneda incusa de anverso o de reverso.

Estos tipos de errores son muy buscados por el coleccionista y -dada su rareza- suelen revalorizar la moneda.

Nótese que las arcaicas monedas griegas que muestran cuadrados incusos en su reverso no deben de ser consideradas como errores de acuñación, son el resultado de las primitivas técnicas de fabricación empleadas, en lugar de sujetar el cospel monetal con tenazas, se colocaba directamente sobre un yunque que tenía unos garfios o pequeños salientes encargados de sujetar la moneda. Los bracteatos presentan el reverso incuso, pero al igual que las numerosas monedas griegas con reversos incusos repitiendo o no el anverso, simplemente fueron diseñadas así y no tienen nada que ver con los errores.

En los ejemplos mostrados podemos ver los tipos monedas incusas más característicos:

Monedas incusas con dos anversos
Obverse Brockage

A la izquierda se presentan cuatro monedas: denario republicano de la gens Furia (Roma, finales del siglo II a.C.), denario ibérico de Turiasu (primer tercio del siglo I a.C. - Hispania Citerior), denario del emperador romano Septimio Severo (Roma, tránsito del siglo II al III d.C.) y dracma de los sátrapas del Occidente de la India (siglo III d.C.).

Estas cuatro monedas tienen en común que muestran un reverso con el mismo diseño del anverso pero incuso. Este tipo de monedas incusas con dos anversos es relativamente frecuente en todas las amonedaciones antiguas, esto es debido a que la moneda se quedaba pegada en la matriz del cuño móvil (en dónde estaba colocado el reverso) y dicha moneda actuaba como cuño para la siguiente acuñación.

Moneda forrada e incusa (con dos anversos)
Fourree brockage

Moneda incusa y forrada (acuñada en cobre con un recubrimiento de plata), que correspondería con un antoniniano de Gordiano III (Roma, 238-243 d.C.)

Los errores de acuñación suelen aparecer con mas frecuencia en las monedas falsas de época, debido a que son acuñaciones más descuidadas.

Monedas incusas con dos reversos
Reverse Brockage

Arriba, prutah de Alejandro Janeo (Judea, 103-76 a.C.) y antoniniano de Probo, y abajo denarios de Alejandro Severo y Julia Mamea (estas últimas tres monedas son imperiales romanas del siglo III d.C.).

Lo que seguramente ocurrió con estos cuatro ejemplares fue que el suppostor colocó un nuevo flan monetal sin haber retirado antes la moneda anterior, el reverso de la moneda ya acuñada hizo entonces de cuño, propiciado que la siguiente acuñación presente el reverso incuso.

Este tipo de error es raro, es bastante menos frecuente que los errores que muestran dos anversos.

Reverso normal pero... ¡anverso incuso!
Usual reverse but... obverse brockage !!!

Denario republicano de la Gens Marcia (Roma, 56 a.C.) con un rarísimo error de acuñación. El reverso es totalmente normal pero el anverso aparece incuso.

En este caso no sólo se debía de quedar pegada una moneda recién acuñada en el cuño móvil, sino que dicha moneda debía desprenderse, darse la vuelta (tal vez rebotando sobre el yunque) y caer precisamente sobre cuño del anverso, que estaba fijo sobre el yunque. Inmediatamente después se colocaba sobre ella un nuevo cospel al que se golpeaba dando el resultado que vemos. Complicada situación solo explicable por una "simple casualidad", eso sí, propiciada por el veloz trabajo en serie de los distintos operarios.

Tal vez la explicación sea mucho más simple. Gracias a los debates habidos en el estupendo Foro de Denarios.org, ahora pienso que pudo ocurrir lo siguiente: al levantar el cuño móvil del reverso con brusquedad, la moneda ya acuñada se dio la vuelta cayendo en el mismo lugar. Sin retirarla, se colocó encima otro cospel, se golpeó de nuevo, et voilà... dicho cospel se acuñó de forma similar a la moneda mostrada de Marcia. La siguiente moneda de Galieno también puede entenderse de la misma forma, solo que en este caso los cuños debieron estar invertidos, es decir el cuño móvil llevaba el anverso mientras que el reverso estaba colocado en el cuño fijo.

Anverso normal pero... ¡reverso incuso!
Usual obverse but... reverse brockage !!!

Antoniniano de Galieno (253-268 d.C.) con un rarísimo error de acuñación. El anverso es totalmente normal pero el reverso aparece incuso.

Frederic Weber, en su magnífico artículo sobre los errores de las monedas romanas, presenta esta moneda de su colección y da una explicación similar a las apuntadas anteriormente.

Doble acuñación en reverso y anverso parcialmente incuso
Double strike with partial brockage

Denario republicano de la familia Titia (90 a.C.) que muestra un curioso Pegaso "bifronte", fruto sin dudad de una doble acuñación en el reverso.
Lo destacable de esta moneda es su anverso, que también sufrió una doble acuñación pero precisamente con el reverso de un cospel ya acuñado, por lo que resultó parcialmente incuso.

Monedas con diseño de reverso incuso
Incuse square

A la izquierda, dracma (5,37 g) de Aegina (350-338 a.C.) con cuatro cuadrados incusos en el reverso. A la derecha nomos (8,1 g) de Metapontum (Lucania, 510-470 a.C.) con un reverso similar al anverso, pero incuso.

Desde luego este tipo de monedas griegas no deben de ser consideradas como errores de acuñación, son el resultado de las primitivas técnicas de fabricación empleadas o simplemente, fruto del diseño de la moneda.

Ver el interesante artículo de "sombragris" en: www.denarios.org (pdf) y otra descriptiva información


Monedas descentradas - Off center

El carácter artesanal de las acuñaciones hace que prácticamente podamos decir que cada moneda es única, pero tiene estos inconvenientes, trabajando a buen ritmo los errores de acuñación abundan y este error de centrado es posiblemente el más corriente; la colocación mediante unas tenazas, del flan sobre el cuño fijo del yunque -por parte del suppostor- no era siempre la adecuada.

Este tipo de error devalúa claramente a la moneda.

Moneda descentrada sólo en el reverso
Off center

Denario republicano de la gens Tituria, acuñado a principios del siglo I a.C. en Roma. Moneda descentrada sólo en el reverso.

Moneda descentrada en ambas caras
Off center

Denario republicano de la gens Livineia, acuñado a mediados del siglo I a.C. en Roma. Tanto el anverso como el reverso están bastante descentrados.


Acuñación por una sola cara - Blank obverse /reverse

En escasas ocasiones, el suppostor colocaba dos cospeles a la vez (presumiblemente porque estaban pegados) con lo que se obtendrían dos monedas acuñadas solamente por una cara, quedando la otra totalmente lisa. La explicación de que no estuviera colocado en su sitio uno de los cuños es también posible, si bien parece menos probable.

Este tipo de error es bastante raro y no debe confundirse con otras monedas antiguas que intencionadamente tenían diseño en una sola cara.

Acuñación solo en anverso
Blank reverse

A la izquierda semis de Trajano Decio (Roma, 249-251 d.C.) y a la derecha antoniniano de Numeriano (Lugdunum, 283-284 d.C.) con el mismo error, ambas monedas tienen el reverso liso, sin acuñación alguna.

Acuñación solo en reverso
Blank obverse

A la izquierda antoniniano de Galieno y a la derecha decanummium bizantino con el anverso liso, sin acuñación alguna. A pesar de que teóricamente se acuñaron el mismo número de monedas con anversos y con reversos lisos, lo cierto es que es hoy en día es más frecuente encontrar monedas sin acuñación en el reverso.

Monedas diseñadas con motivos en una sola cara
Blank obverse or reverse

Moneda de plata de 20 ases (8,44 g) de Populonia (Etruria, después del 211 a.C.) con el reverso intencionadamente liso. A la derecha, estátera de oro sin diseño en el anverso, acuñada por los pueblos célticos denominados ambiani (siglo I a.C.).

Algunas monedas de la Edad Antigua fueron diseñadas así, no tiene nada que ver con los errores de acuñación mostrados anteriormente.


Continuación - Parte IVb