| ALGUNAS LEYENDAS DE GALIENO | |
|
|
GALIENO
|
|
Publio Licinio Egnacio Galieno, (218-268 d.C.), hijo de Valeriano I y Mariniana, fue emperador romano (253-268 d.C.) asociado al trono -nombrado corregente- cuando se produjo el acceso al poder de su padre Valeriano I, en agosto del año 253 d.C. Poco después, Valeriano le confió el gobierno de las provincias occidentales, quedándose para él las provincias asiáticas e iniciando así, el sistema de partición del Estado que Diocleciano erigiría como principio de la política imperial. Ambos dirigentes obraron de común acuerdo en campos como la legislación, las acuñaciones y la política interna. Galieno fue un ferviente admirador de la cultura griega, su gran deseo era volver al imperio filosófico de Marco Aurelio. Su esposa de tendencias neoplatónicas y filocrisitianas era Cornelia Salonina. La política de Galieno siguió dos claros objetivos, disminuir el poder del Senado y mejorar la vida de los estratos inferiores de la población. De cara a el ejército dio principal importancia a la caballería la cual ascendió en numero. Fue un dirigente hábil pero a lo largo de su reinado, multitud de ejércitos invasores amenazaron todas las fronteras del Imperio y los usurpadores surgieron por todas las partes. Nombró César a su hijo mayor Publio Licinio Cornelio Valeriano (Valeriano II) y a su muerte, viendo que la situación en Dacia y Mesia era preocupante dejó a su hijo Publio Licinio Salonino Valeriano (Salonino) en Colonia, a cargo de las tropas romanas del Rhin, después de nombrarle también César. En el año 259 Galieno obtuvo una victoria en Dacia,
siéndole otorgado el título de "Dacius" y más adelante, el título de "Germanicus Maximus" en
el año 259, al lograr detener a los alamanes que se dirigían
hacia
Italia. Tras la desaparición de Valeriano I, alrededor del 260
d.C., la anarquía más absoluta se había apoderado del Imperio, siendo nombrados emperadores
continuamente para solucionar los problemas en las fronteras. Galieno quedó como único señor del Imperio, pero otros le
disputaban el poder, especialmente Póstumo, pero también el senador Pisón Frugi que fue proclamado emperador en
Tesalónica, el
general Fluvio Macriano y sus hijos Macriano II y Quieto, aclamados en Egipto y Quinto Nonio
Regaliano fue proclamado en Moesia Secunda. Odenato, logró sorprender al ejército de Sapor y en el año 261 se proclamó rey de Palmira.
Odenato rechazó también a los persas y se apoderó de los territorios abandonados por estos en Siria y Mesopotamia, controlando todo el
territorio que se extendía desde el Éufrates a Egipto, estas conquistas alejaron el peligro parto, nombrando a Galieno
"Parthicus Maximus". Galieno concedió en el año 265 a Odenato el título de
Emperador, asociándole al poder y concediéndole el territorio de Oriente; al mismo
tiempo Póstumo (usurpador en La Galia) asoció al poder a sus hijos. Galieno en su testamento había designado como su sucesor a Claudio, su comandante de caballería, que pronto sería ratificado por el Senado; Aureolo se rindió e intentó negociar con el nuevo emperador, pero su causa ya no tenía ningún sentido y pronto fue muerto por los soldados.
|